miércoles, 22 de febrero de 2012

La secta de la teta


Estoy haciendo oposiciones de iniciación en la extremadamente conocida, exigente y peligrosísima secta de la teta. (Añadir música ominosa aquí).

Como todo el mundo sabe, la secta de la teta es un grupo fanático religioso formado por mujeres impías y desvergonzadas (además de incivicas y antihigiénicas) que enseñan en cualquier momento y lugar sus partes íntimas, incitando a los santos varones a bajas pasiones, bajo la excusa de alimentar a sus inocentes hijitos (los cuales tendremos que perdonar, porque no saben lo que se hacen). Y la prueba de todo esto es que muchas empresas muy serias, como por ejemplo Facebook, las tienen vigiladas, limitadas y no dejan poner imágenes de sus actividades por su contenido evidentemente pornográfico.

Y lo peor de todo esto no es que la parte referente a Facebook sea verdad... Lo peor es que hay mucha gente que sencillamente se lo cree.
Esta gente está en todas partes. Obviamente, en la calle, en el trabajo y también en la familia.

La lactancia materna es algo que está ahí, dentro de nuestra propia biología, nuestra naturaleza como especie. Pero la hemos rechazado durante demasiado tiempo. Esa es la única explicación que se me ocurre para que alguien vea la lactancia como algo que no sea lo que es, una madre alimentando a su hijo, o en su defecto, un momento maravilloso de conexión entre dos personas. No espero que nadie me apoye en mi visión personal de la lactancia materna. No espero que la gente, a nivel general, entienda lo que yo veo como mujer pagana que está gestando (y formandose para cuidar a su cría lo mejor posible).

Lo que si espero es que nadie se extrañe por el hecho feaciente de que somos mamíferos. ¿Es posible que la tendencia general de la cultura en la que vivimos todos inmersos a negar que somos animales esté causandonos rechazo hacia aquellas cosas de nuestra naturaleza que demuestran que no somos otra cosa que animales precisamente?

En el pasado, los dioses lactaban. Semidioses eran puestos al pecho de las diosas para convertirlos en seres superiores. Sin embargo, el día de mañana puede que me vea obligada a esconderme para alimentar a mi bebé.
Así que, señoras y señores.... Voy a opositar para entrar en la secta de la teta.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Libertades

Quiero crear un mundo libre. Con gente libre. Libres de hecho y pensamiento.
Quiero mentes libres creando realidades aún más libres.

Quiero un trabajo libre, una escuela libre, una felicidad libre.

¿Cómo encontrat la libertad para crear libertades?

Vivo en un mundo conformista, adormecido en las suplidas comodidades y supuestas garantías... Vivo como conformista, desde un mar de mentes conformistas no dispuestas a poner esfuerzo por libertad.

miércoles, 25 de enero de 2012

Siempre hay luz

Cuando es noche cerrada y crees que no puedes estár más acosado por la oscuridad. Cuando no brilla para tí ni una sola estrella.
Incluso entonces hay una luz al final del túnel.

No desesperes. Nunca.
No desfallezcas.

El destino te guarda sorpresas.

lunes, 23 de enero de 2012

Eres dulce


Eres dulce, mi amor.
Aún no lo sabes,
muchos no lo sienten.
Pero eres dulce.

Eres una tarta
que llena mi vida,
que llena mi vientre.
Eres dulce.

Todo lo dulce que necesito.

lunes, 16 de enero de 2012

Estamos cambiando

Hay quien dice que la vida es aquello que a uno le ocurre mientras hace otros planes. Tal vez sí, esa sea la ralidad para muchos.
Para algunos, la vida es una consecución de latidos y respiraciones.Un ciclo eterno y espiral. La pulsación que te consume y te hace renacer.

Lo cual significa que estamos cambiando a cada segundo, a cada minuto, cada día... Esto siempre ha sido así. Crecemos, y en ocasiones decrecemos. Maduramos o nos agostamos, e incluso nos refrescamos. Nos rendimos y volvemos a la batalla una y otra vez. Y esto ocurre siempre.

Pero nunca había sido tan notorio para mi como ahora. Hoy, a cada rato puedo mirarme a mi misma y entender cuánto estoy cambiando. Ahora, con la responsabilidad añadida de ser dos que cambian, puedo percibir los ciclos más pequeños que siempre se nos escapan mientras miramos las cosas grandes y fascinarme por su danza inquieta y mágica.

Faltan mas de seis meses para poder mirarte a los ojos, y ya me estas enseñando cosas.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Los colores del invierno



Me gusta el invierno. No sé por qué es, exactamente. Tal vez es porque nací en invierno.

El día que yo nací no brillaban estrellas singulares y esas cosas poéticas. El día que yo nací hacía frio y caía aguanieve de forma constante. Eso es lo que dice mi padre.

Así que, aunque muy tardío, nací en un día de invierno.

El invierno me ilusiona. Especialmentre entre diciembre y febrero. Me gusta poder disfrutar de las noches oscuras pero cristalinas. Los cielos de obsidiana y ágata azul.
Las lunas de invierno siempre me han parecido más grandes, más brillantes, más seguras.

Me gustan los amaneceres de invierno. Esos días en los que cuando salgo de casa aún es noche cerrada y que mientras camino hacia el trabajo veo cambiar el mundo.

Cuando está a punto de amanecer, especialmente en invierno, el cielo se llena de luz. Colores preciosos, mágicos, totalmente imposibles de reproducir, de retener. Y después, cuando el cielo torna a miel y fuego... entonces esos colores llueven sobre la tierra. Y todo parece gris, azulado, plateado. Como si sonriera melancólicamente.

En ese momento es cuando más me gusta el invierno.

martes, 13 de diciembre de 2011

Este blog lleva "abandonado" casi un año.... un año diverso, complejo y muy muy ocupado.
Las comillas implican una pequeña explicación. No es que no quisiera escribir en él, no que no tuviera inspiración o temas. Tampoco una cuestión de tiempo.
Ha sido básicamente una cuestión de orientación y exceso de proyectos.

Me planteé que necesitaba re-orientar notas de nevera. Cuando lo creé, hace ya tiempo, tenía otro trabajo y otra forma de vida. Tenía muchos huecos en los que invertir cavilaciones. Y las cosas iban más o menos encauzadas. Y entonces decidí liarla.

Liarla. Eso quiere decir: decidí comenzar un par de cursos a distancia. Decidí empezar un par de proyectos literarios. Decidí escribir un blog que fuera como yo, medio serio y medio tonto. Un poco pagano, un poco otaku, un poco loco, un poco literario y algo de diario personal. Y entonces... me traicioné a mi misma.
Me traicioné a mi misma y no me dejé escribir sobre nada que no fuera paganismo. De alguna manera deseé dar la sensación de que respiraba, comía, vestía y (perdoneseme por "lo ordinario") cagaba paganismo. Y además, haciendo reflexiones desde un punto de vista genérico, para intentar que nadie se sienta excluido. Al final, me excluí a mi misma en ese intento por ser inclusiva e interesante. Me sentía presionada.

He renunciado a ser interesante.

Tampoco es que haya solucionado mi lio. He terminado los cursos. Aunque me planteo empezar otros. Mis proyectos literarios siguen en marcha, a fuego extremadamente lento. En realidad estoy empezando otros.

Ahora tengo un trabajo para el cual necesito estar fuera de casa durante 13 horas diarias, y no me deja espacio para demasiado descanso.

Mi casa está cambiando. Mi familia está cambiando (y espero que cambie). Pero sobre todo, mis prioridades han sido reordenadas. He perdido y he ganado. He cambiado.

¿Quiere decir eso que volveré a escribir habitualmente en este medio? No lo sé. Es posible. También puede que no. Lo que sé es que si escribo ya no será exclusivamente sobre paganismo. Sé que si escribo, será lo que quiera y cómo lo quiera. Sé que no pensaré en "escribir un artículo", ni en si gusta.

Voy a tomar cualquier papel y garabatear mensajes de cualquier manera. Así que pido disculpas por adelantado.